El origen histórico de las FLAPPERS y las GARÇONNES


Después de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y antes de la Gran Depresión (1929-1939), debido a la escasez de hombres en las fábricas, la mujer tuvo que incorporarse al mundo laboral, lo cual tuvo como consecuencia necesaria una visión más práctica y cómoda de la indumentaria que tenían en ese momento. Visión que durante varias décadas, sobre todo en Estados Unidos, había continuado el modelo todavía decimonónico de la Gibson Girl, caracterizado por las artificiosas curvas del corsé.


Si tuviéramos que emplear una única palabra para describir a las FLAPPERS y a las GARÇONNES sería “liberación”. ¿Por qué esta palabra? Quizás pensáis en otras definiciones mucho más escuchadas, como son la revolución, la lucha por la igualdad, la incorporación al mundo laboral, la independencia económica, la diversión, la emancipación, los cortes de pelo, el cambio de vestimenta, etc… y es cierto que eso es lo que más fácilmente las define. Pero si os fijáis, para que todos estos términos se conviertan en una realidad, es necesario un cierto “sufrimiento o lucha”. Por ello la palabra “liberación”, la LIBERTAD, es la mejor forma de permitir que la vida evolucione, que las personas crezcan en todos los aspectos. En este caso, la transformación que ello supuso para las mujeres de aquella época.


Las chicas que en los años 20 eran jovencitas (a partir de los 15 años), fueron las que hicieron surgir este tipo revolución y fueron denominadas FLAPPERS (en Gran Bretaña y Estados Unidos) y las GARÇONNES (en Francia y posteriormente también conocidas en el resto de Europa).



Las Flappers

Con las FLAPPERS nació un nuevo estilo de vida entre las mujeres jóvenes estadounidenses que supuso un auténtico desafío para la época. Adoptaban actitudes hasta el momento únicamente permitidas para los hombres y totalmente incorrectas para una mujer, tales como fumar, beber alcohol o conducir a gran velocidad.

Con respecto a la indumentaria, la forma de vestir era impactante para el momento y se correspondía totalmente con ese “cambio” que estaban buscando. Liberarse del corsé de cintura de avispa, de esos vestidos pesados de mil capas, de esos peinados recargados con un pelo extremadamente largo, eran pasos simbólicos dirigidos hacia la nueva vida que estaba por llegar. Una vida que se deseaba mucho más libre y divertida, que invitaba a asistir a más eventos sociales sin necesidad de verse mediada por padres, hermanos o maridos. Sus vestidos eran sueltos, insinuantes y ligeros, lo cual permitía bailar cómodamente y mostrar más sus piernas. Las plumas y flecos como detalles fundamentales de estos vestidos junto con los collares de perlas crearon el look que todos tenemos en mente de una FLAPPER.


A pesar de todo el escándalo generado por las FLAPPERS, se convirtieron en el centro de atención y el eje principal del mundo de la moda, y cada vez más, mujeres de todas las edades fueron dejándose llevar por este estilo de vestir. La moda llegaba a todo el mundo de forma muy rápida: la industria textil avanzaba a gran velocidad y los tejidos se abarataban. Las mujeres de clases bajas tenían acceso a los patrones de vestidos que llevaban las clases altas gracias a la aparición de las primeras revistas de patrones, y ellas mismas se hacían sus propios trajes. 

El pelo corto, el famoso bob cut, mucho maquillaje, complementos para el pelo y la cabeza: casquetes, bandas, turbantes, tocados a modo de diadema, siempre con mucho brillo y lentejuelas, eran imprescindibles.



Las Garçonnes

El término «garçonne» (resultado de añadir el sufijo femenino –e a garçon, “chico” en francés), tiene su origen en la novela homónima de Victor Margueritte, publicada en 1922. Margueritte fue un teniente militar que renunció a su puesto para dedicarse a la literatura. A lo largo de su carrera siempre mostró preocupación por las cuestiones sociales y fue un ardiente defensor de la emancipación de las mujeres y la conciliación de los pueblos. La obra “La Garçonne”, supuso que le retiraran su Legión de Honor, la más importante de las distinciones francesas.

 

A diferencia de las FLAPPERS, lo que buscaban las GARÇONNES era un look totalmente masculino para que así no se asociara su feminidad con el “sexo débil”. Entre sus accesorios estaban complementos tan masculinos como el monóculo, el bastón, las pajaritas y las corbatas. También solían utilizar perfumes masculinos. No obstante, les gustaba jugar con toques muy femeninos, como ojos delineados, pestañas tupidas, cejas perfiladas, labios pintados y manicuras perfectas.

Sin embargo, las GARÇONNES no querían imitar la forma de expresarse de los hombres, para ellas la educación y el saber estar, era su premisa. Las GARÇONNES en general eran mujeres muy cultas, intelectuales y entendidas en temas sociales, económicos y políticos. Solían celebrar tertulias en cafés para hablar sobre estas cuestiones.

Las GARÇONNES de París fueron también las precursoras de la cultura lesbiana, impulsando y dando a conocer esta orientación sexual, aunque no todas lo eran.


                                                                          



After the World War I (1914-1918) and before the Great Depression (1929-1939), because of the lack of men in factories, women had to join the labour market. This result in a more practical and comfortable vision of clothing that the traditional one, which for some decades still continued the Gibson Girl nineteenth model, characterized by the corset unnatural curves. 


If we had to use an only word to describe the FLAPPERS and the GARÇONNES this would be “liberation”. Why this word? You may think about other well listened definitions as the revolution, the struggle for equality, the incorporation to labour market, the economic independence, fun, emancipation, haircuts, clothing change, etc... and it is true these are the easiest way to define them. But if you take another look you will realise that all these situations need a sort of “suffering and struggling” to become a reality. That is why the word “liberation”, LIBERTY, is the best way to permit life to progress, to permit people evolve in every aspect. In this case, it meant the huge transformation that some of the women of this time experienced in their lives. 


Girls that during the Twenties were young (from 15 years old), were the ones who made rise this revolution and were named FLAPPERS (in the Great Britain and the USA) and GARÇONNES (in France and, afterwards, in the rest of Europe).


Flappers

With FLAPPERS was born a new way of life between young North American women that supposed a real social challenge at that time. They adopted behaviors only permitted to men during that period and totally impolite for women, such as smoking, drinking alcohol or driving fast cars.

With respect to clothing, the way they looked was shocking for that time and perfectly matched that “change” they were looking for. Freed from wasp waist corset, from those heavy multilayered dresses and the well known overelaborate hairstyles made from extremely long hair, were symbolic steps focused on the new life was yet to come. They longed for a more free and relaxed life, in which assist to multiple social events without being interceded by the father, the brother nor the husband. Their dresses were loose, suggestive and light; this allowed them to dance comfortably and show their legs. Feathers and fringes were necessary details in these dresses with accessories as long pearl necklaces, and all together created the FLAPPER’s look we all have in mind.


In spite of the scandal produced by FLAPPERS, they became the centre of attention and the main point of reference of fashion world, and over time, more and more women of all ages got attracted by this style. Fashion travelled all around the world very fast: textile industry progressed very quickly and fabrics got cheaper. Low class women acceded to dress designs that were commonly wore by high class women thanks to first pattern magazines, and they could make their own clothing.

Short hair, the well known “bob cut”, too much make-up, accessories for hair and head: cloche hats, turbans, ribbons, headdresses, headbands, always sequined and full of bright adornments, were essential.


Garçonnes

The term “garçonne” (resulted of adding the female suffix –e to garçon, “boy” in French), has its origin in the homonymous novel of Victor Margueritte, published in 1922. Margueritte was a military lieutenant that renounced to his position to devote to literature. Throughout his life he always cared about social questions and was a strong defender of women emancipation and the reconciliation of nations. The novel “La Garçonne” made the official institutions to remove from Margueritte the Legion of Honour, the French highest decoration. 

Unlike FLAPPERS, GARÇONNES looked for an entirely male looking in order to move away from their femininity, directly associated with the “weaker sex”. Within their accessories were male objects as the monocle, the stick, the bow ties or the neckties. They also used to wear male parfums. However, they liked to add very feminine touches as the contoured eyes, dense eyelashes, shaped up eyebrows, red lips and perfect manicures.


Nevertheless, GARÇONNES did not want to imitate men way of expression, as for them the education and politeness were their premise. In a general way, GARÇONNES were very learned women, intellectuals and versed in social, economic and political issues. They used to hold social gatherings in cafes to talk about these matters.

Parisian GARÇONNES were also pioneers of lesbian culture, promoting and giving to know this sexual orientation, even though not all were real lesbian. 


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